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Nos vamos al norte: nueva Pepita y Grano en Donostia

Mira que le teníamos ganas y por fin ha llegado el día: este viernes, 23 de junio, la noche más mágica del año… ¡inauguramos la nueva Pepita y Grano en Donostia! Ganas, nervios, expectación… ¡todo junto y a mogollón!

Mientras escribo estas líneas, Álvaro, Josu y Araiz están subiéndose por las paredes y haciendo malabares para dejar lista la tienda e inaugurarla como se merece. Un director comercial del sector eólico, Álvaro Campuzano; un jugador de fútbol profesional, Josu Ozcoidi; y una educadora infantil, Araiz Bravo. Todos ellos jóvenes, emprendedores y donostiarras. Álvaro, Josu y Araiz arrastran a cualquiera con su energía. Se ríen hasta de su sombra, y se ríen tanto que contagian.

Si resumiera la historia, os contaría que, un día Álvaro entró en Pepita y Grano y Gustavo se acercó a Álvaro y le preguntó a ver en qué le podía ayudar. Álvaro fue claro como el agua: “Sí, queremos montar una tienda como ésta en Donostia”. Eso fue el verano de 2016 y de ahí en adelante lo podéis imaginar: meses de trabajo, esfuerzo, ilusión, risas y algún que otro momento dramático en el cual los tornillos, los pallets y los listones han sido los protagonistas. Pero no quiero resumir. Quiero que conozcáis todo el camino que estos tres donostiarras han recorrido, sus ilusiones y su esfuerzo.

Una historia y un post-it

Álvaro y Araiz se conocen desde 2002. Josu y Álvaro desde 2008, cuando le presentó un primo de Álvaro e íntimo de Josu. Lo que son las casualidades de la vida. Poco a poco, gracias a los conciertos de música, afición que ambos comparten, se van haciendo más y más amigos. Incluso en algún momento soñaron con la idea de abrir un negocio en la línea de “slow shopping”, del consumo sostenible y de los productos naturales. Álvaro tiene una costumbre: cuando tiene una idea, la apunta en un post-it y lo guarda en una caja para no olvidarse y retomarla cuando sea el momento. Eso hizo cuando, en un viaje de negocios vio un comercio de productos ecológicos a granel, rápidamente lo escribe en un post-it y lo guardó hasta que fue el momento.

Lo que el Boss ha unido…

Como cada vez que Bruce Springsteen visita Donostia, Josu y Álvaro acuden fieles a la cita. Así fue en 2008, en 2012 y, por supuesto, en 2016. El año pasado estuvieron nada más y nada menos que doce horas en la cola y ahí hablaron de lo divino y lo humano, pasando y parándose en los hábitos alimenticios. Hablando y hablando, Álvaro le cuenta lo de la tienda de productos ecológicos a granel que vio en uno de sus viajes y Josu enseguida se enamoró de la idea. En su familia llevaban años consumiendo productos que por aquel entonces no eran tan habituales, como la quinoa o la espirulina y Álvaro, por su parte, también llevaba un tiempo investigando el sector.

Así que, tal cual y directamente en la cola del concierto de Bruce Springsteen, empiezan a hacer números y a analizar la viabilidad del proyecto. Está claro que doce horas dan para mucho.

Se lanzan a la carrera y empiezan a contactar con potenciales proveedores en origen (Bolivia, Perú, India, EE.UU), pero sus respectivos trabajos dificultan la posibilidad de gestionar una cartera tan amplia de proveedores. Por lo que empiezan a explorar potenciales vías de colaboración con proyectos que compartan sus valores y filosofía.

Pepita y Grano, amor a primera vista

Tras mucho investigar, una amiga (“Ainhoaaaaaa, graciasssssssss“) les lleva a Pepita y Grano Chamberí (Santa Engracia 77) y se les abre el cielo. Nada más abrir sus puertas, vieron todo lo que habían imaginado. Conocieron a Cristina y a Gustavo y ahí ya quedaron más que convencidos de que querían trabajar con ellos: “el buen rollo, la misma filosofía, el sentido del humor, la seriedad al hablar de su negocio, la calidad de sus productos… Las cosas no pudieron empezar mejor“, nos cuenta Álvaro. “La energía que contagia. Lo que más sorprende al entrar es el trato y la atención tan cercana y familiar que se trata de dar. El conocimiento que tienen de los productos y su preparación hace que le pierdas el miedo a llevarte a casa alimentos de los que no has oído hablar nunca. Es una cuestión de confianza. Que es un lugar en el que puedes tocar, oler y probar productos que ni sabías que existen. Es el “paraíso de los productos que no encuentras en otro lado”, todo en un mismo establecimiento, es una pasada“.

pepita-y-grano-donostiaPepita y Grano se queda a vivir en Benta Berri

Araiz es del barrio, más concretamente de la calle Matía, de toda la vida. Del barrio del Antiguo, como dicen en Donostia. Ha nacido y ha crecido allí, igual que sus padres, que su abuelos, tatarabuelos… Josu pasó ahí su infancia y de ahí es el primer club de fútbol en el que jugó. Álvaro ha sido el último en llegar al barrio, gracias a Araiz, y le encanta. “La verdad es que nos sentimos en casa en el Antiguo y, para que os hagáis una idea, los “antiguotarras” cuando cruzamos el túnel que lo une a Donostia solemos decir “voy a Donostia”. Es una barrio que tiene vida propia“, dice Araiz.

La primera dificultad con la que nos encontramos fue encontrar un local porque el barrio del Antiguo tiene mucha demanda de locales comerciales. Se nos escaparon dos locales hasta que dimos con el que finalmente nos quedamos, en la calle Antonio Arzak 1. Es perfecto, cumple todo lo que estábamos buscando: era diáfano, amplio, en buena calle… Así podemos hacer el local lo más similar posible a la primera tienda Pepita y Grano, la de Chamberí (Santa Engracia 77). Hemos tenido suerte… ¡y muchas horas de buscar, claro!“, nos cuenta Josu.

Cuentan Araiz, Josu y Álvaro que el público del Antiguo es muy fiel a sus tiendas, son gente muy de recorridos habituales y de compra diaria. “Nuestro reto es hacer que Pepita y Grano sea una de esas paradas que hacen cada día. Ese y también hacer que el resto de donostiarras crucen el famoso túnel y nos visiten, queremos ser referencia en todo Donostia“, coinciden los tres. Y se marcan otro reto más: “Si conseguimos concienciar a quien nos visite, la “panela” debería ser el producto estrella. Nos encantará si dentro de unos meses, en la casa de muchos donostiarras la panela sustituye al azúcar blanco refinado. Seguramente, los frutos secos y frutas deshidratadas tendrán también una enorme aceptación porque son de muy buena calidad y diferentes“.

*Pepita y Grano Donostia (Antonio Arzak 1, Benta Berri), inaugura el 23 de junio y el 24 de junio abre sus puertas para todo el público.

Horario: De lunes a viernes 10-14h y 17-20:30h. / Sábados y domingos 10-14h.

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